Ante el constante incremento en los precios de los combustibles por la guerra en Medio Oriente, desde YPF, su CEO Horacio Marín, aseguró que la empresa aplicó sólo una parte del incremento necesario para amortiguar el impacto en los consumidores.
“Si bien el precio de la nafta ha subido, nada que ver con lo que tendría que haber aumentado”, señaló. Según explicó, desde el inicio del conflicto la empresa aplicó solo alrededor de un tercio del incremento que correspondería según la evolución del mercado internacional.
El encarecimiento del barril, impulsado por la incertidumbre geopolítica y las tensiones en zonas clave como el estrecho de Ormuz, volvió a ubicar el precio del crudo por encima de los 100 dólares. Este escenario impacta de forma directa en países importadores parciales como Argentina.
Marín detalló que el precio de los combustibles no depende únicamente de la inflación local, sino de una combinación de factores: el valor internacional del petróleo, la carga impositiva, el costo de los biocombustibles y el tipo de cambio.
En ese marco explicó que YPF no es autosuficiente en materia energética, ya que compra cerca del 30% del crudo que procesa e importa otro 10%, lo que la vuelve especialmente sensible a las variaciones externas.
