Desde la Municipalidad, más precisamente la Secretaría de Tránsito y Seguridad Vial, explicaron que, a través de una muestra de saliva, ésta se la carga a un hisopo que va introducido al analizador.
En 5 minutos hay una respuesta. Tiene que estar bien cargada la muestra porque si no puede haber un falso positivo. Primero se hace la toma del aliento para saber si el conductor da positivo o no de alcoholemia. Luego, si da positivo se hace el control con el alcoholímetro que dará la graduación.
El art. 79 de la Carta Municipal enumera las conductas sancionables y es falta grave la conducción en estado de intoxicación por estupefaciente. Estas sustancias las toma a partir de un determinado umbral y el resultado es cualitativo y no cuantitativo, es decir no dice la graduación.
Hay un umbral que se mide en nanogramos, o sea mil millonésimas partes de un gramo y en mililitros que es la milésima parte de un litro para ver la medida de volumen dentro del cuerpo.
Alguien que está en un ambiente donde han estado fumando cannabis no le da positivo si no fumó directamente porque el umbral está arriba de los 25.
En este marco, el pasado fin de semana se controlaron a 10 personas que por determinados elementos físicos o del comportamiento o hasta del mismo olor dentro del vehículo, fueron separamos y se les hizo el test de los cuales 4 dieron positivo para THC.
