Una nueva investigación, esta vez con más de 8.000 adolescentes, halló que el uso problemático de celulares, redes sociales y videojuegos aumentan los problemas de salud mental en jóvenes de 11 y 12 años.

La Academia Estadounidense de Psiquiatría Infantil y Adolescente (AACAP) señala que el uso excesivo de pantallas puede vincularse con alteraciones del sueño, bajo rendimiento escolar y menor desarrollo de habilidades sociales en niños y adolescentes.

Ahora, un nuevo estudio publicado en el American Journal of Preventive Medicine, confirma que el uso problemático de teléfonos móviles, redes sociales y videojuegos en adolescentes estadounidenses de 11 y 12 años incrementa el riesgo de enfrentar trastornos de salud mental, como comportamientos suicidas, además de dificultades para dormir al cabo de un año.

El estudio revela que los vínculos entre el uso problemático de la pantalla y la salud mental son más fuertes que los informados previamente solo para el tiempo de exposición total a pantallas, lo que subraya el papel nocivo de los patrones adictivos y descontrolados de acceso a la tecnología digital.

Los resultados del estudio
Entre los principales hallazgos, la nueva investigación identificó que tanto el uso problemático del teléfono móvil como de las redes sociales se vinculó prospectivamente con mayores puntajes en síntomas depresivos, trastornos somáticos, problemas de atención y déficit, comportamientos oposicionales desafiantes y de conducta, además de mayor prevalencia de comportamientos suicidas, alteraciones del sueño e inicio en el consumo de sustancias.

Por su parte, el uso problemático de videojuegos se asoció con aumentos en síntomas depresivos, dificultades de atención y conducta, mayores índices de comportamiento suicida y problemas de sueño.