Astrónomos hallaron una sorprendente variedad de moléculas orgánicas en la galaxia IRAS 07251-0248, utilizando el Telescopio James Webb. Este descubrimiento abre nuevas posibilidades en la astrobiología y la química cósmica.

Un equipo de investigadores del Centro de Astrobiología (CAB), en colaboración con la Universidad de Oxford, reveló un hallazgo extraordinario: una amplia variedad de moléculas orgánicas en el corazón de la galaxia IRAS 07251-0248, una galaxia ultra luminosa infrarroja. Este descubrimiento se logró gracias a las observaciones realizadas por el Telescopio Espacial James Webb (JWST), y fue publicado en la revista Nature Astronomy.

La galaxia IRAS 07251-0248 se encuentra oculta tras densas capas de gas y polvo, lo que dificulta su estudio mediante telescopios tradicionales. Sin embargo, la luz infrarroja puede atravesar estas barreras, permitiendo a los científicos investigar la actividad química en su núcleo. El equipo utilizó datos espectroscópicos del JWST, que abarcan longitudes de onda de 3 a 28 micrones, combinando mediciones de los instrumentos NIRSpec y MIRI para detectar huellas químicas de moléculas en forma gaseosa, así como señales de ices y granos de polvo.

Los resultados revelaron una colección notable de pequeñas moléculas orgánicas, incluyendo benceno (C6H6), metano (CH4), acetileno (C2H2), diacetileno (C4H2) y triacetileno (C6H2). Además, los investigadores identificaron el radical metilo (CH3), marcando la primera detección de esta molécula fuera de la Vía Láctea. Aparte de los compuestos gaseosos, se encontraron grandes cantidades de materiales sólidos, como granos ricos en carbono e ices de agua.