El torrente destruyó carreteras, sepultó vehículos y edificios y paralizó el transporte, mientras una masa de agua y lodo, con una fuerza similar a la de un tsunami, arrasó pueblos y ciudades ubicados a lo largo de los ríos Bhote Koshi y Trishuli.

En el distrito de Nuwakot, uno de los sectores más afectados, el lodo cubrió parte de edificios y dejó escombros sobre árboles y cables. Algunos vehículos quedaron sepultados por el material arrastrado por el agua.

Expertos en clima del Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas, con sede en Katmandú, atribuyeron la inundación repentina a una avalancha procedente de un glaciar.

“Las observaciones hidrológicas indican la excepcional velocidad y magnitud de la ola de inundación”, señalaron en un comunicado. Los especialistas precisaron que el nivel del río Trishuli aumentó hasta 9 metros en media hora.