Herramientas inteligentes facilitan conexiones y experiencias afectivas, pero la exposición a perfiles falsos y fraudes obliga a extremar la seguridad y el cuidado de la privacidad.
Faltan pocos días para San Valentín, una fecha en la que las aplicaciones de citas y las plataformas digitales viven su mayor actividad del año. En este contexto, la inteligencia artificial se consolida como aliada clave para buscar pareja, establecer conexiones y, cada vez más, crear relaciones con compañeros virtuales.
Sin embargo, el auge del romance digital viene acompañado de nuevas amenazas, el riesgo de estafas, exposición de datos y manipulación emocional se intensifica, y los expertos advierten que la precaución es más importante que nunca.
La digitalización del amor ha transformado radicalmente los vínculos afectivos. Según cifras de la empresa de ciberseguridad, Kaspersky, el 43% de los latinoamericanos cree que en el futuro las personas tendrán parejas virtuales en lugar de relaciones con seres humanos reales.
Esta idea ya no es ciencia ficción: el 12% de los usuarios en la región ha tenido una relación con un “compañero virtual” impulsado por inteligencia artificial, una tendencia que coloca a la tecnología como protagonista del romance moderno.
